El abogado de la joven condenada a cadena perpetua por asesinar a su novio agotó prácticamente todas las instancias para lograr que el tribunal supremo revea la causa.


En esa presentación, el defensor consideró que se hallaba “en tela de juicio la inteligencia de normas federales” y “tildó de arbitrario el pronunciamiento atacado por carecer de fundamentación suficiente y por haberse dictado en flagrante violación del derecho aplicable”.


El letrado destacó que las causales de arbitrariedad “se conectan de modo inescindible con la cuestión federal vinculada a la interpretación y aplicación de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer por cuanto no se ha juzgado en los presentes actuados bajo la perspectiva de género”.


De acuerdo al fallo de 12 páginas, el procurador general de la provincia de Entre Ríos, Jorge García, sostuvo en su dictamen la “inadmisibilidad” de este recurso por considerar que la cuestión agraviada fue “harto tratada” en primera instancia, en casación y en el mismo tribunal supremo.



 (…) los fundamentos del recurso articulado no expresan vicios verificables de esa específica resolución, ni desarrolla -reitero- una crítica razonada de todos y cada uno de los concretos motivos fundantes del fallo que puntualmente pretende derribar ni justifica siquiera la real existencia de una ´cuestión federal´”, sostuvo el vocal Carubia.
“Recordemos que el Máximo Tribunal Federal ha sostenido que si bien el planteamiento de cuestiones federales no requiere de fórmulas especiales ni términos sacramentales, debe ser, sin embargo, manifiesta y clara”, añadió Mizawak y entendió que la defensa no cumplió con los requisitos por lo que corresponde la “desestimación” del planteo.



Galarza (21) quien permanece alojada en la Unidad Penal 6 Concepción Arenal, de Paraná, donde cumple la condena por el crimen de Pastorizzo (20), cometido entre las 5.10 y 5.15 del viernes 29 de diciembre de 2017, cuando el joven fue encontrado en una calle de Gualeguaychú con un tiro en la espalda y otro en el pecho, junto a su moto y dos cascos tirados en el suelo.
Inicialmente, al declarar como testigo, la acusada manifestó que había visto a la víctima la noche anterior al crimen, aunque ante la sumatoria de indicios en su contra quedó detenida y en una segunda declaración reconoció que lo había matado pero que había sido de manera “accidental”.



La sentencia a prisión perpetua fue dictada el 3 de julio de 2018 por el Tribunal de Juicio y Apelaciones de Gualeguaychú y luego fue confirmada en julio de 2019 por la Sala II de la Cámara de Concordia.
Por otra parte, el Stjer rechazó a mediados del mes pasado un pedido de excarcelación y, subsidiariamente, de arresto domiciliario de la imputada, quien había solicitado salir de prisión a raíz de los casos positivos de coronavirus registrados en el penal donde está alojada.


Ésta fue la segunda vez en el año que a la joven le negaron el beneficio solicitado con la excusa de la pandemia. Los mismos integrantes de la Sala I tuvieron en cuenta un informe que detalló el “buen estado de salud, nutrición y aseo” de Galarza, las condiciones de la unidad penal y diferentes exámenes médicos.