Un hombre de 40 años, referente de un merendero de Glew, fue acusado por distribución de pornografía infantil.

El sujeto no está detenido – aunque sí imputado – porque el delito es excarcelable. Lo denunció una mujer a la cual el hombre incluyó por error en un grupo de Whatsapp donde se distribuía ese material.


La investigación fue llevada adelante por persona de la Unidad de Inteligencia Criminal de la Policía Federal Argentina, Delegación Lomas de Zamora, y por la fiscal María Delia Recalde, titular de la UFI 9 de Lomas, especializada en delitos sexuales.

Hace al menos dos meses, una mujer fue agregada a un hombre al que conocía por un tema laboral a un grupo de Whatsapp de manera equivocada.

“La mujer pudo observar imágenes y videos con alto contenido sexual, y a su vez advertir que algunos de estos videos eran protagonizados por menores de edad”, indicaron las fuentes policiales.

Según trascendió la mujer estuvo en el grupo de Whatsapp y al ver lo ocurrido lo denunció ante la justicia. En tanto, fue excluida de ese grupo cuando no compartió su foto de perfil.

“Se extrajeron los datos y archivos mencionados pudiendo obtener capturas de pantallas de los participantes, administradores, y aquellos que compartían el material pedopornográfico. Luego se descaró la totalidad de los videos compartidos entre los cuales se dio la presencia de videos de abusos sexuales de menores (pornografía infantil explícita) por parte del imputado y de distintos abonados telefonicos de diferentes países – República Dominicana, Mexico y República de Colombia- que compartieron y/o divulgaron dicho contenido”, detallaron los investigadores.

Según las fuentes del caso, el acusado es referente pero no está al frente de un merendero ubicado en la localidad de Glew.

Efectivos de la Unidad de Inteligencia Criminal de la Federal de Lomas reunieron las pruebas y constataron dónde vivía el principal acusado de compartir videos de pornografía infantil con personas de otros países.

Con la orden del juez de Garantías 3 de Lomas de Zamora se allanó el merendero donde también vivía el hombre. Allí se secuestraron su teléfono celular y varios chips y memorias.

El acusado fue notificado de la imputación que realiza la fiscal Recalde con las pruebas recolectadas: “Facilitación, divulgación y/o distribución de Representaciones de menores de 18 años de edad dedicados a actividades sexuales”.