La Policía Bonaerense secuestró más de un millón de pesos, 30 mil dólares, autos, motos y apresaron a nueve personas. La causa fue caratulada como “asociación ilícita y lavado de activos”.


Una banda de delincuentes liderada por un sujeto apodado “El Paragua”, que se dedicaba a las “entraderas” y a los “escruches” y que lavaba el dinero recaudado por medio de agencias de turismo, con la venta de automóviles y con boliches bailables fue desbaratada en las últimas horas luego de un mega operativo realizado por efectivos de la Policía Bonaerense en diversas localidades de los partidos de La Matanza y de Morón y en Capital Federal.

Los uniformados secuestraron más de un millón de pesos, 30 mil dólares, autos y motos, y apresaron a nueve personas. Los integrantes de la banda, ocho hombres y una mujer, todos oriundos de “Villa Palito”, fueron aprehendidos por personal perteneciente al Departamento de Casos Especiales de la mencionada fuerza, tras múltiples allanamientos.
En los operativos, los uniformados secuestraron 1.300.000 pesos, alrededor de 30 mil dólares, varios vehículos de alta gama (entre ellos dos camionetas Toyota SW4, una camioneta Jeep, un VW Scirocco, un BMW, y un Mercedes Benz), una moto de agua, una motocicleta, un cuatriciclo, 23 televisores LCD, 10 teléfonos celulares, 10 handys, dos cámaras de fotos, equipos de sonido, cinco notebooks, dos DVR y una Play Station 4.
De acuerdo a la investigación, los ahora detenidos cometían robos y se sospecha que también tenían vínculos con el narcotráfico. El dinero recaudado de los atracos lo lavaban a través de testaferros, que tenían negocios de venta de automóviles, boliches bailables y agencias de turismo. De hecho, utilizaban la agencia de turismo para seleccionar a las futuras víctimas de los robos.
“Primero se ganaban la confianza de los clientes para obtener datos esenciales, como puede ser la tenencia de ahorros para concretar un viaje y luego perpetraban el robo”, explicó un funcionario policial a cargo de la pesquisa. Según se informó, “El Paragua”, cabecilla de la organización criminal, también conocido como Baby, era quien impartía las órdenes al resto de sus secuaces y quien seleccionaba los lugares donde se cometerían las “entraderas”. A su vez, el líder tenía a dos hombres apodados “El Portugués” y “Ari”, que eran quienes lo asesoraban para introducir el dinero recaudado en negocios legales.
Luego de una serie de investigaciones, que incluyeron la intervención de líneas telefónicas, toma de placas fotográficas, filmaciones y vigilancia encubierta, los oficiales del Departamento de Casos Espaciales, dependiente de la Superintendencia de Investigaciones de la Policía de la Provincia, lograron identificar a los delincuentes y, con aval judicial, montaron los operativos que posibilitaron las respectivas capturas.
Los detenidos quedaron a disposición del Juzgado Federal en lo Criminal y Correccional número 2 de Morón, a cargo de Jorge Rodríguez, ante la Secretaría número 8, de Ignacio Calvi, bajo la causa caratulada “asociación ilícita y lavado de activos”.