Mediante una vía que se resistió a usar durante su mandato, el presidente realizó un balance de los últimos cuatro años y esbozó una leve autocrítica, aunque volvió a escudarse en la pesada herencia kirchnerista para justificar los indicadores negativos de su gestión.

A través de un discurso grabado transmitido en cadena nacional que duró casi 40 minutos, el presidente Mauricio Macri consideró que deja un país “mejor que hace cuatro años” y, con una leve autocrítica, argumentó que los índices negativos obedecen a la pesada herencia que recibió del kirchnerismo.

Sin mencionar ejes que habían sido clave durante su campaña en 2015, como el caso de Pobreza Cero, el mandatario indicó que se han “logrado avances muy importantes”, aunque reconoció que también “hubo muchas dificultades que no pudimos resolver”.

“Hoy nuestro país es muy diferente a aquel de diciembre de 2015. Tenemos una democracia más sólida, la Justicia es más independiente, nos integramos al mundo estamos más seguros frente al delito y el narcotráfico”, valoró Macri sobre su gestión.

El Presidente dijo haber bajado a casi la mitad el kilómetro de ruta de lo que costaba durante el kirchnerismo, etapa de la cual remarcó que todo era “corrupción”, mientras afirmó que existe “un antes y un después para la República, con una democracia más fuerte y sólida, con nuestra prensa más libre, integrados al mundo y más fuertes en la lucha contra el delito y el narcotráfico”.

En un leve cuestionamiento a su accionar, admitió que hubo reformas estructurales que “no llegaron a tiempo” y volvió a responsabilizar a la gente y al peronismo al afirmar que el resultado de las elecciones PASO, donde ganó la oposición peronista, “nos hizo retroceder varios casilleros” porque “generaron miedo” en la sociedad.

De todos modos, se mostró confiado de que “parte del trabajo está hecho, ordenamos la base de nuestra economía y el próximo gobierno podrá apoyarse en eso para lograr el crecimiento”.

“Dejamos 20.000 millones de dólares más de reservas de lo que recibimos nosotros en 2015 y un Estado en el que es mucho más difícil robar la plata de los argentinos”, sentenció el mandatario.

“No me voy satisfecho con los resultados de mi mandato en inflación y pobreza. Enfrentamos, en 2015, una situación delicada”, insistió Macri, quien de todas formas advirtió que “el esfuerzo no fue en vano. No perdimos cuatro años. Con una moneda fuerte vamos a crecer”.