El dueño del vivero «Las Acacias», Vicente Oscar Gramuglia (67 años), y a su empleado, Juan Carlos Martínez (66) los mató a puñaladas un sujeto de 27 años llamado Jonathan Emanuel Godoy, que hacía un mes había cometido un robo por el cual tenía pedido de captura.

El sujeto entró ayer al vivero con otro dos cómplices para robar al comercio ubicado en la esquina de Illia y 12 de Octubre, de Rafael Calzada, pero todo terminó en masacre.

Todo empezó alrededor de las 11.30 cuando a Gladys, la mujer de Oscar, escuchó ruidos. Su marido había ido a darle el almuerzo a Luis Gramuglia (74 años), que es discapacitado y está postrado.

“Mi papá le había ido a dar de comer a mi tío y, como demoraba, mi mamá fue a buscarlo. Se encontró con uno de los ladrones que la agarró por la espalda y le tiró una puñalada en el cuello, gracias a Dios no le hizo nada», contó Greta Gramuglia (46 años), la hija del matrimonio.

Aunque en un primer momento se pensó que habían actuado tres ladrones, las víctimas aseguraron ante el fiscal solo vieron a uno. Gladys vio a su marido muerto, tirado en el suelo. También a Juan Carlos, a unos metros.

El asaltante fue identificado como Jonathan Emanuel Godoy, de 27 años, empezó a pedirle el dinero a Gladys. La mujer le entregó los 10 mil pesos que tenía. A esa altura, el delincuente ya había cargado todo lo que podía tener valor en una camioneta que usaban en el vivero para hacer los repartos.

Escondida estaba una empleada que había ido a limpiar y que logró mantenerse a salvo por un rato: “¡Acá no hay nada, dónde me mandaste hijo de puta!», llegó a escuchar que le reprochaba el ladrón a Martínez, antes de matarlo. 

Gladys convenció a Godoy para que la dejara ir al baño. “Mi mamá le pidió ir al baño, lo trataba de calmar, y cuando la dejó ir se encerró. Llamó al 911 pero no la atendían, entonces me llamó a mí, me dijo que mi papá estaba muerto, que lo habían matado. Llamé yo al 911 y como seguían sin venir me fui a la comisaría. Llegamos con la Policía y lograron sacar a mi mamá primero y después a la empleada que la ayuda en la casa», detalló Greta, que es abogada y tiene su estudio justo al lado del vivero de sus papás.

Primero rescataron a Gladys, mientras el ladrón se atrincheraba con la empleada, llamada Mabel, de 54 años. Después, los integrantes del Grupo Halcón la sacaron a ella y lograron detener a Godoy que, según fuentes policiales, tenía un pedido de captura por otro robo cometido el mes pasado.

Martínez llevaba mucho tiempo viviendo en la casa de los Gramuglia y Greta se resiste a creer que los haya “vendido”: “Hace más de 15 años que él vivía en la casa, mi papá le prestaba el lugar, y él lo ayudaba con el vivero, era un amigo de la familia«, afirmó.