Un colectivero fue salvajemente asaltado, golpeado en su cabeza y sufrió la amputación de su dedo meñique derecho, en un brutal suceso ocurrido en la localidad bonaerense de Avellaneda.
Los marginales, que actuaron con una violencia desmedida, obligaron al chofer a ingresar a la Villa Tranquila, donde lo sometieron a todo tipo de castigos.
De acuerdo a lo que pudo averiguar Crónica, el suceso ocurrió en horas de la madrugada de este domingo, cuando Omar Carballo manejaba una unidad de la línea 134 por la calle Manuel Estévez al 900, de Dock Sud, al sur del Gran Buenos Aires.
En ese momento, un grupo de malvivientes interceptó al rodado, amenazaron con armas al trabajador del volante y lo obligaron a modificar su recorrido, para internarse en la peligrosa Villa Tranquila del mencionado distrito.
Una vez en el complejo habitacional, los maleantes golpearon a culatazos en la cabeza a Carballo, al que le exigieron la entrega del dinero. “Dale, danos toda la guita o te quemamos”, le gritaron al chofer, que sólo tenía unos pesos encima. “No salimos con plata hace mucho tiempo, precisamente para evitar estos hechos”, dijo Claudio, un compañero de la víctima.
Luego de someterlo a una despiadada golpiza, el conductor quedó con la cabeza virtualmente rota e inconsciente. En ese instante, los sanguinarios sujetos le cortaron el dedo meñique derecho, tras lo cual escaparon.
Carballo, severamente lastimado, fue trasladado de inmediato a los pocos minutos al Hospital Fiorito, donde lo atendieron y practicaron las primeras curaciones. En estado de shock, pasado el mediodía, el chofer fue llevado a su casa.