La investigación sobre la muerte de un portero de Monte Grande, ocurrida en el centro de esa ciudad, en marzo de 2018, tuvo un giro inesperado en las últimas semanas. El fiscal del caso abandonó la hipótesis inicial de un posible suicidio y recaratuló la causa como “ayuda o instigación al suicidio”, informaron fuentes judiciales.

Froilán Díaz,  un portero de 53 años, fue hallado sin vida, el 7 de marzo de 2018, con un profundo corte en el cuello provocado por un cuchillo, en su departamento de Las Heras al 100, en pleno centro de Monte Grande.

Si bien la causa siempre estuvo caratulada como “averiguación causales de muerte”, los investigación creían que podría haber sido un crimen, hasta hace unas semanas.

En un principio se pensó que el hombre había sido víctima de un intento de robo. Poco después se descartó la hipótesis y se avanzó en el círculo íntimo de Díaz. Para los investigadores, el o los victimarios conocían al portero ya que las puertas no estaban forzadas.

No obstante, las últimas pericias se cruzaron con las pruebas ya existentes en la causa y el fiscal Andrés Devoto descartó la hipótesis del homicidio para avanzar sobre la de un presunto suicidio.

Lo inquietante de la nueva hipótesis es que para el fiscal alguien ayudó o instigó a quitarse la vida a Froilán Díaz. A partir de esta mirada de la causa, los sospechosos ya no son los que parecían ser.

¿Por qué y quién habría querido el suicidio del portero?. Los investigadores creen que la nueva carátula permitirá avanzar y llegar más rápido a él o los culpables.

Si bien las cámaras de seguridad arrojaron algunos datos que alientan a los investigadores del caso, esto debe fortalecerse con otros elementos.

La causa se encuentra en la UFI 1 de Esteban Echeverría, a cargo de la fiscal Andrés Devoto.

Por Alejandro Córdoba – acordoba@diarioconurbano.com.ar -24 abril, 2019